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Maria Medina-Vicent Universitat Jaume I
Enfoque
Introducción
Todos y todas tenemos la capacidad de pensar críticamente, sin embargo, resulta necesario pararse a definir qué es eso del pensamiento crítico y, sobre todo, cómo podemos ponerlo en funcionamiento. Hacer explícitos los pasos o fases que entrañan dicha forma de reflexionar permite hacer consciente al alumnado de su propia existencia y de su capacidad para intervenir en el mundo, es decir, a través de las claves que ofrece la crítica podemos llegar a discernir si nos relacionamos críticamente (de forma activa) con el mundo que nos envuelve, o si, por el contrario, somos seres pasivos.
Objetivos
En la presente comunicación se plantea una pregunta central para el desarrollo de dicha tarea, esto es: ¿qué práctica puede aportar la filosofía y las Humanidades para promover una educación crítica?
Metodología y discusión
Un punto inicial a la hora de buscar el ejercicio del pensamiento crítico en las aulas, es la lectura crítica. Sin una lectura crítica, perdemos la capacidad de identificar qué posición tenemos en el mundo y nos volvemos incapaces de ver cuáles son los discursos de dominación procedentes del poder a los que estamos sujetos. Por esta razón, una de las prácticas esenciales que se pueden incentivar desde la filosofía y las Humanidades es la lectura crítica. De este modo, se abre frente a los sujetos la posibilidad de intervenir, resistir y producir acciones y discursos contrahegemónicos.
A la hora de promover el pensar crítico entre el alumnado, se deben hacer explícitas las operaciones y acciones que lo caracterizan. Para esto podemos acudir a un pequeño manual titulado The Miniature Guide to Critical Thinking: Concepts & Tools (Paul y Elder, 2008). En esta guía se desgranan los pasos que ha de contener todo pensamiento que se pretenda crítico, y se ofrecen diferentes preguntas para interrogarnos en el proceso de pensamiento, razonamiento y lectura.
Entre estas preguntas resultan especialmente interesantes aquellas referidas a los supuestos (¿qué estoy dando por sentado?, ¿qué suposiciones me llevan a esta conclusión?), las implicaciones (Si alguien aceptara mi posición, ¿cuáles serían las implicaciones?, ¿qué estoy insinuando?), los puntos de vista (¿desde qué punto de vista estoy acercándome a este asunto?, ¿habrá otro punto de vista que deba considerar?) y las preguntas (¿qué pregunta estoy formulando?, ¿qué pregunta estoy respondiendo?).
Conclusiones
La lectura crítica consiste en interrogar los textos presentados al alumnado a partir de estas preguntas (y más). Así pues, podemos plantear obras de reciente publicación, ya que, a veces, caemos en el error de invisibilizar a autores/as actuales que están desarrollando análisis filosóficos de gran interés sobre nuestra realidad más cercana. Ofrecer al alumnado una amplia variedad y heterogeneidad temática es importante, por eso en esta propuesta encontramos temas relacionados con la violencia, las drogas, las subjetividades neoliberales, el feminismo, el cuerpo, el amor, las relaciones afectivo-sexuales o el trabajo, entre muchos otros.
