Reportaje

ESPAÑA.- La lucha por la vivienda desborda las calles: crece el llamamiento a la huelga general

Por Redacción Kaosenlared

La decisión del Gobierno de coalición de presentar en dos reales decretos separados las medidas anunciadas para hacer frente a la crisis de la vivienda no ha conseguido desactivar las movilizaciones. Al contrario, desde la acampada de la Puerta del Sol y desde el movimiento de inquilinas se insiste en que las medidas están lejos de responder a la dimensión del problema y se mantiene abierta la convocatoria de nuevas movilizaciones.

«Ni de lejos se está enfrentando el problema de la vivienda», se señalaba ayer desde la acampada madrileña. El malestar se centra especialmente en la decisión de dividir las medidas, una cuestión que el Sindicato de Inquilinas considera que puede poner en riesgo algunas de las reivindicaciones fundamentales del movimiento.

Sus portavoces Valeria Racu y Alicia del Río rechazaron públicamente la división de los decretos. «Cuanto más dividan, más nos enfadarán» y «divide y conquistarás, nunca más», señalaron. El sindicato ha dejado claro además que los anuncios del Gobierno no constituyen un punto final y que mantendrá la acampada hasta conocer el contenido definitivo de los textos.

Racu advirtió también de que «no nos vamos a fiar de los anuncios» y concretó algunas de las condiciones que el movimiento considera imprescindibles: que se garantice de manera efectiva la continuidad de los contratos de alquiler y que se reforme la Ley de Arrendamientos Urbanos para regular los alquileres de temporada y por habitaciones, evitando que estas modalidades puedan utilizarse para sortear las regulaciones.

La decisión del Ejecutivo tampoco ha satisfecho a otras organizaciones que participan de la movilización. Anticapitalistas ha señalado que el Gobierno no ha aprobado el denominado «decreto Maricarmen», sino dos reales decretos que, a su juicio, rebajan las demandas planteadas por el movimiento. La organización advierte especialmente del riesgo de que la renovación automática de los contratos quede sin los apoyos parlamentarios suficientes al haber sido separada del resto de medidas.

En este contexto, la presión en las calles continúa creciendo.

De la acampada a una movilización más amplia

La acampada de la Puerta del Sol afronta ya su quinta noche consecutiva. Lo que comenzó de manera improvisada después de la movilización contra el desahucio de Maricarmen Abascal se ha convertido en un espacio organizado, con asambleas, zonas de reunión, puntos de alimentación y turnos de vigilancia. Durante la noche del miércoles continuaron llegando personas con nuevas tiendas de campaña, que ya se cuentan por centenares.

El Sindicato de Inquilinas convocó también un acto en el que participaron representantes de diferentes luchas sociales y sindicales. La intención es ampliar la movilización más allá de la reivindicación por la vivienda y comenzar a articular una respuesta común frente a problemas que afectan a distintos sectores de la población.

La consigna de una huelga general está cada vez más presente en las asambleas y movilizaciones. El planteamiento pasa por implicar a las organizaciones sindicales, tanto las mayoritarias como las pequeñas, y conectar la lucha por la vivienda con otras reivindicaciones sociales.

En la acampada participan especialmente jóvenes que sufren directamente el encarecimiento de los alquileres. Algunos explican que, incluso teniendo un salario, no pueden acceder a una vivienda en Madrid. Otros se han trasladado fuera de la capital o comparten habitaciones ante la imposibilidad de asumir los precios actuales.

La protesta se desarrolla además bajo la presión de las instituciones madrileñas. La Comunidad de Madrid ha reclamado a la Delegación del Gobierno que ordene el desmantelamiento de la acampada y ha advertido de que acudirá a los tribunales si no se produce. El Ayuntamiento de Madrid también ha denunciado supuestos actos vandálicos y riesgos para la seguridad.

Los participantes, sin embargo, mantienen su decisión de permanecer en Sol. El cansancio de pasar las noches en la plaza se combina con la sensación de que la movilización está creciendo y puede abrir un escenario más amplio.

Anticapitalistas ha llamado a sindicatos, movimientos sociales y a la clase trabajadora a sostener las movilizaciones y preparar una huelga general por el derecho a la vivienda. Entre sus reivindicaciones figuran los alquileres indefinidos, una reducción inmediata del 50 % de los precios y la expropiación de viviendas vacías y de aquellas en manos de fondos de inversión y bancos.

A última hora, Junts ha anunciado que votará en contra de los dos reales decretos de vivienda, por lo que ninguno de los dos previsiblemente será convalidado este viernes en el Congreso. El rechazo parlamentario se produce mientras las movilizaciones continúan extendiéndose y la consigna de una huelga general gana espacio entre las organizaciones que participan en la lucha por la vivienda. La noticia del ‘no’ de Junts ha sido recibida con enfado y decepción en la acampada de la Puerta del Sol. Pero lejos de desmovilizarles, aseguran que ese rechazo les da todavía más motivos para mantener la presión en la calle.

Por kaosenlared